¿Quién era Cho Seung Hu?
No lo sabremos nunca en realidad, ahora es simplemente y por desgracia un fenómeno mediático que nos muestra una realidad perturbadora. Es, más allá de un Asesino Serial, un modelo a seguir para los jóvenes de este cada vez más globalizado mundo. Lo preocupante no es la pérdida de valores entre la juventud, no es tampoco el aumento en las adicciones o el incremento de personas con padecimientos psicoafectivos. Lo realmente grave es que algo estamos haciendo mal como sociedad pero somos incapaces de reconocerlo, preferimos culpar al otro o simplemente catalogarlo, clasificarlo y meterlo en un archivo.
Porque, a final de cuentas, quien no lleva dentro de si mismo a un pequeño Cho lleno de rabia, frustración y odio esperando su oportunidad de salir a la luz para mostrarnos de todo el mal que es capaz mientras los otros observan llenos de horror y fascinación.
Sin embargo, ese monstruo que todos llevamos escondido sabemos controlarlo, mantenerlo guardado pero hay quien no y son cada día más, la pregunta es...
¿Dónde quedó el amor al prójimo? Esa es la verdadera cuestión, no quien es Cho Seung Hu ni por que mató a tanta gente, por que, si no somos capaces de sentir amor, empatía, compasión, ternura y solidaridad para con los otros, sí pensamos que quien importa en el mundo es solamente uno mismo y nadie más, los otros, esos que caminan en la calle y viven una realidad quizás peor que la propia, esos se convierten en depositarios del odio, se convierten en el enemigo y así es más fácil matarlos.
Por eso, cuando olvidamos que no estamos solos en el mundo y ponemos nuestras necesidades sobre las de los otros sin importar el daño que les podamos ocasionar, en ese momento somos un pequeño e insignificante Cho Seung Hu matando un pedacito de las almas de quienes nos rodean.
No lo sabremos nunca en realidad, ahora es simplemente y por desgracia un fenómeno mediático que nos muestra una realidad perturbadora. Es, más allá de un Asesino Serial, un modelo a seguir para los jóvenes de este cada vez más globalizado mundo. Lo preocupante no es la pérdida de valores entre la juventud, no es tampoco el aumento en las adicciones o el incremento de personas con padecimientos psicoafectivos. Lo realmente grave es que algo estamos haciendo mal como sociedad pero somos incapaces de reconocerlo, preferimos culpar al otro o simplemente catalogarlo, clasificarlo y meterlo en un archivo.
Porque, a final de cuentas, quien no lleva dentro de si mismo a un pequeño Cho lleno de rabia, frustración y odio esperando su oportunidad de salir a la luz para mostrarnos de todo el mal que es capaz mientras los otros observan llenos de horror y fascinación.
Sin embargo, ese monstruo que todos llevamos escondido sabemos controlarlo, mantenerlo guardado pero hay quien no y son cada día más, la pregunta es...
¿Dónde quedó el amor al prójimo? Esa es la verdadera cuestión, no quien es Cho Seung Hu ni por que mató a tanta gente, por que, si no somos capaces de sentir amor, empatía, compasión, ternura y solidaridad para con los otros, sí pensamos que quien importa en el mundo es solamente uno mismo y nadie más, los otros, esos que caminan en la calle y viven una realidad quizás peor que la propia, esos se convierten en depositarios del odio, se convierten en el enemigo y así es más fácil matarlos.
Por eso, cuando olvidamos que no estamos solos en el mundo y ponemos nuestras necesidades sobre las de los otros sin importar el daño que les podamos ocasionar, en ese momento somos un pequeño e insignificante Cho Seung Hu matando un pedacito de las almas de quienes nos rodean.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario